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Especies tropicales llegan al Mediterráneo: detectan una nueva planta marina en Baleares

Especies tropicales llegan al Mediterráneo: detectan una nueva planta marina en Baleares

Detectan una planta marina tropical en el Mediterráneo: una señal de la “tropicalización” del mar

Investigadores han confirmado recientemente la presencia de una planta marina tropical en las Islas Baleares por primera vez. El hallazgo pone de relieve un fenómeno que los científicos describen cada vez con más frecuencia: la “tropicalización” del mar Mediterráneo.

La planta, Halophila stipulacea, ha sido detectada en la bahía de Palma, Mallorca, lo que constituye el primer registro documentado de esta especie en España y también la observación más occidental registrada hasta ahora en el Mediterráneo.

El descubrimiento ha sido realizado por investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA) junto con científicos del Centro de Estudios Avanzados de Blanes y del Centro Balear de Biología Aplicada.

 Una planta marina tropical originaria del mar Rojo

Halophila stipulacea es una fanerógama marina originaria del mar Rojo, el golfo Pérsico y el océano Índico. Llegó al Mediterráneo hace más de 150 años tras la apertura del canal de Suez, que creó una conexión directa entre el mar Rojo y el Mediterráneo.

Las especies que llegaron al Mediterráneo a través de esta vía se conocen como especies lessepsianas, en referencia a Ferdinand de Lesseps, el ingeniero responsable de la construcción del canal.

Durante muchos años su expansión en el Mediterráneo occidental fue lenta, pero su reciente aparición en Baleares indica que su avance hacia el oeste continúa.

 Una señal del calentamiento del Mediterráneo

Los científicos consideran que la llegada de esta especie está estrechamente relacionada con el aumento de la temperatura del mar.

Según los investigadores, la presencia de Halophila stipulacea en Baleares indica que las condiciones ambientales del Mediterráneo están cambiando. Las aguas más cálidas facilitan que especies propias de mares tropicales puedan sobrevivir y establecerse.

En los últimos veranos se han registrado temperaturas cercanas a los 30°C en el mar balear, lo que permite que especies tropicales como Halophila puedan crecer rápidamente. Meet the Sea midió en agosto de 2025 en la Reserva natural de Conejera o Conillera 30 grados Celsius de temperatura en el agua.

Por ello, este hallazgo se interpreta como una señal más del proceso de tropicalización del Mediterráneo.

 ¿Cómo llegó esta planta a Baleares?

Aunque no se conoce con certeza la vía exacta de llegada, los científicos consideran probable que haya sido transportada a través del tráfico marítimo.

Los barcos pueden transportar organismos marinos adheridos a anclas, cascos o a través del agua de lastre. El hecho de que la planta haya sido detectada cerca del puerto de Palma refuerza esta hipótesis.

También es posible que la especie hubiera llegado anteriormente, pero que no hubiera logrado establecerse debido a temperaturas del agua más bajas.

 Posibles consecuencias ecológicas

El impacto ecológico de esta especie dependerá de cómo evolucione su expansión en los próximos años.

En algunos fondos arenosos degradados podría incluso aumentar la complejidad estructural y atraer determinadas especies marinas. Sin embargo, también podría competir con especies autóctonas.

Los científicos observan con especial atención su posible interacción con fanerógamas marinas mediterráneas como:

  • Posidonia oceanica
  • Cymodocea nodosa
    Estas plantas marinas autóctonas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas del Mediterráneo, creando hábitats complejos y almacenando grandes cantidades de carbono.

En comparación con la posidonia, la nueva especie tropical es mucho más pequeña y no genera estructuras tan complejas.

En otras regiones, como el Caribe, esta planta se ha expandido rápidamente y en algunos casos ha desplazado a la vegetación marina local.

 La importancia de la detección temprana

Los investigadores subrayan que detectar estas especies en fases tempranas es clave para comprender su expansión y evaluar sus posibles efectos ecológicos.

El seguimiento científico, las campañas de observación submarina y las iniciativas de ciencia ciudadana desempeñan un papel fundamental en la detección de nuevas especies.

Plataformas como Observadores del Mar, donde buceadores y usuarios del mar pueden comunicar observaciones inusuales, están ayudando a identificar estos cambios en el ecosistema marino.

 Un Mediterráneo en transformación

Más allá de este caso concreto, los científicos consideran que este descubrimiento refleja un cambio más amplio en el ecosistema mediterráneo.

A medida que aumentan las temperaturas del mar y las conexiones marítimas globales, es probable que cada vez más especies tropicales se establezcan en el Mediterráneo.

Comprender estos cambios será fundamental para proteger el delicado equilibrio de los ecosistemas marinos de nuestra región.

Por qué estos cambios son importantes para quienes exploran el mar

Para quienes pasan tiempo en el Mediterráneo, estos cambios no son solo observaciones científicas: forman parte de una transformación que cada vez puede observarse también bajo el agua.

Durante las actividades de snorkel alrededor de Ibiza todavía es posible contemplar la extraordinaria biodiversidad de los ecosistemas mediterráneos: praderas marinas, estrellas de mar, erizos, pulpos y muchas otras especies que habitan estas aguas.

Al mismo tiempo, los científicos advierten que el Mediterráneo está evolucionando. El aumento de la temperatura del mar y la creciente conectividad marítima global hacen que nuevas especies puedan ir apareciendo gradualmente junto a las especies autóctonas.

Comprender estos cambios es esencial para valorar la riqueza del mar y la importancia de protegerlo. Observar la vida marina de cerca — ya sea a través de la investigación científica o de la simple exploración en el agua — ayuda a tomar conciencia de lo frágiles y valiosos que son estos ecosistemas.